Benjamín Franklin, uno de los padres de la independencia estadounidense y una de las mentes más brillantes de la historia contemporánea, comenzó su proceso de formación intelectual y revolucionaria como periodista en Filadelfia, donde se destacó por el humor con el que transmitía sus mensajes, permitiendo que estos profundizaran y trascendieran en la construcción de la Sociedad. El humor ha sido usado como un vehículo para la construcción de conciencia y de reacción social. Con la muerte de Jaime Garzón, los violentos le quitaron a Colombia la posibilidad de construir su identidad con la risa y no con el llanto.
En un mes como estos hace diez años, como fruto de la intrascendencia y la cultura mafiosa con la que hemos manchado nuestra historia nacional, las balas silenciaban no solamente la voz de Jaime Garzón sino que le quitaban a Colombia la posibilidad de usar la risa para construir una acción social.
Con productos como Zoociedad, Quaq y las entrevistas de Heriberto de la Calle, Garzón se convirtió en la voz disonante, que a través del humor le decía al país lo que no estaba bien, usando muchas veces el ridículo para proponer las soluciones a nuestros increíbles problemas. Las personas podían ver en la risa el camino más directo hacia la verdad pacífica que construye los puentes de reconciliación en una sociedad tan rota como la nuestra.
Durante el debate electoral que desembocó en la elección de Barack Obama como presidente de los Estados Unidos, los medios de comunicación, siguiendo agendas propias o marcadas por los actores políticos, jugaron un papel fundamental dejando un espacio de suma importancia para aquellas opiniones que usaban el humor como vehículo para hacerle llagar los mensajes al gran público.
Famosos fueron los ejemplos de figuras como Bill Maher y David Letterman que a través de críticas mordaces reflejaron lo que estaba bien o mal e impulsaron a la sociedad a actuar. Y ni que decir de lo hecho por el elenco de Saturday Night Live, que incluso llevó a que los mismos candidatos fueran al show a reírse de si mismos y muchas veces del mensaje que defendían.
No había miedo a decir la verdad, no había miedo al debate, que entre republicanos y demócratas muchas veces llega a puntos realmente infranqueables, no había miedo a reír. No es cuestión de riqueza o modernidad. Los norteamericanos no son modelos a seguir en la gran mayoría de sus cosas, bueno eso antes de la llegada de Obama, pero si podemos aprenderles algo es a usar el humor como catalizador y conductor de nuestros mensajes.
Allá también han existido asesinatos impunes y censura estatal, claro está que santos no son. Pero el miedo no se ha impuesto, la inteligencia se ha unido con el humor y han asumido su papel como el mejor canal para la denuncia y la construcción de la sociedad. En Colombia llevamos diez años confiándole eso exclusivamente a La Luciérnaga.
Cuando, como Heriberto de la Calle, Garzón entrevistó a Juan Manuel Galán mencionó que el gran recuerdo que tenía de Luis Carlos Galán, otro magnicidio que engruesa la lista de los crímenes impunes en nuestra sociedad, era que por una idea había que dar la vida, un concepto que lastimosamente cada vez es más literal aquí.
Un espacio para conversar sobre lo que nos deja la relación íntimamente construida entre la comunicación y las relaciones internacionales
martes, 18 de agosto de 2009
jueves, 13 de agosto de 2009
Volviendo al salvaje oeste…II
Al final de nuestro anterior encuentro, prometimos hablar de Venezuela, pero viendo la evolución de los momentos y argumentos, veo necesario ampliar un poco más la exposición. Tenemos que hablar de Hugo Chávez y su elevación como dictador supremo de Venezuela, con el beneplácito de los mismos venezolanos - es que cada país tiene el gobernante que se merece, y vaya si nosotros también nos merecemos el que tenemos - pero también debemos hablar de las alternativas que se presentan para el manejo del desastre que nosotros llamamos “relaciones internacionales colombianas”.
Inundan la red las entrevistas que el entonces candidato, coronel golpista del ejército venezolano, Hugo Chávez Frías en las que decía que Cuba era una dictadura y el rechazo a la nacionalización de las empresas en Venezuela. Es bastante curioso ver a un Chávez más delgado y con un tono discursivo menos belicista de lo que hemos podido disfrutar, aquellos que vemos todo esto como un gran circo, en los últimos 20 meses.
Podemos desgastarnos en comparaciones históricas entre la forma de subir al poder y de gobernar entre Hitler y Hugo Chávez, que como comparaciones son válidas gracias a las inapelables similitudes, o si Venezuela es una dictadura o no, aunque la concepción de democracia que manejan en el país vecino es bastante particular, muy parecida a la que manejamos nosotros aquí, así que podríamos salir mal parados si abrimos esa caja. Prefiero enfocarme en la forma de manejar las relaciones internacionales del régimen chavista.
Después del torpe golpe estado realizado en el 2001 en Venezuela, el presidente Chávez radicalizó su discurso y aceleró la unificación del poder interno entorno a su figura, amplió con mucha inteligencia su círculo de influencia en América Central y Sur América, aprovechándose de los precios del petróleo que le regalaron desde Washington y la profunda hambre clientelista de países como Nicaragua, Guatemala, Ecuador, Uruguay, Paraguay y Argentina.
Con este nuevo círculo de confianza creo el ALBA, movimiento bolivariano de unificación latinoamericana, y aprovecho el cambio político en Brasil y Chile para crear alianzas políticas sólidas dejando a países de tintes de derecha, como Perú, México y Colombia, como supuestos enemigos de la integración americana o como ‘cachorros del imperio'.
Y aquí tenemos que detenernos y analizar que los gobiernos del tinte populista como el de Chávez sustentan su poder al interior de sus fronteras, a través de elección de supuestos enemigos externos que se convierten en amenazas imaginarias a las seudo revoluciones que estos personifican, que en muchos casos no son más que cortinas de humo para actuaciones irregulares que van en contra de los derechos de los pueblos. Sin esas amenazas, estos discursos perderían su validez y las justificaciones utilizadas para imponer leyes abusivas que van desde la nacionalización de empresas hasta la prohibición del golf, obviamente por ser este un deporte impulsado por el imperio, por eso era uno de los favoritos del Ché Guevara y de Fidel Castro, quedaría sustentadas por el aire de Miraflores.
Ahora, este discurso ha encontrado eco en gobiernos como el colombiano que torpemente ha manejado sus relaciones internacionales utilizando los medios de comunicación para lanzar acusaciones sobre las supuestas vinculaciones ilegales del gobierno venezolano con los grupos irregulares de nuestro país.
Está clara la simpatía de Chávez con las FARC, recordemos la petición para declarar al grupo guerrillero como grupo insurgente y los múltiples homenajes tras las muertes de Raúl Reyes y Manuel Marulanda. Sin embargo, en el mundo de la política internacional, eso no nos justifica para construir a través de los micrófonos de los medios simpatizantes de Palacio, o aquellos llevados por comunicadores sin criterio y formación, nuestras relaciones exteriores.
El precandidato del Partido Liberal, Rafael Pardo, argumentó que si queríamos de verdad sentar un precedente ante el continente y ante nuestros abusivos vecinos, teníamos herramientas de sobra en las diferentes instituciones de la Sociedad Internacional. Podríamos denunciar a Venezuela y Ecuador por realizar bloqueos comerciales, práctica castigada por la Carta de las Naciones Unidas, a través de los cuales buscan presionar cambios normativos en Colombia. Una posición inteligente, un poco diferente a aquella que decía que teníamos que llevarlos a la Corte Penal Internacional por apoyar grupos terroristas… soberana tontería.
Si tuviéramos una política exterior coherente, tanto en contenido como en comportamiento, sabríamos como actuar con personajes como este… lastimosamente en este pueblo del lejano oeste, el sheriff está más preocupado en su reelección.
Inundan la red las entrevistas que el entonces candidato, coronel golpista del ejército venezolano, Hugo Chávez Frías en las que decía que Cuba era una dictadura y el rechazo a la nacionalización de las empresas en Venezuela. Es bastante curioso ver a un Chávez más delgado y con un tono discursivo menos belicista de lo que hemos podido disfrutar, aquellos que vemos todo esto como un gran circo, en los últimos 20 meses.
Podemos desgastarnos en comparaciones históricas entre la forma de subir al poder y de gobernar entre Hitler y Hugo Chávez, que como comparaciones son válidas gracias a las inapelables similitudes, o si Venezuela es una dictadura o no, aunque la concepción de democracia que manejan en el país vecino es bastante particular, muy parecida a la que manejamos nosotros aquí, así que podríamos salir mal parados si abrimos esa caja. Prefiero enfocarme en la forma de manejar las relaciones internacionales del régimen chavista.
Después del torpe golpe estado realizado en el 2001 en Venezuela, el presidente Chávez radicalizó su discurso y aceleró la unificación del poder interno entorno a su figura, amplió con mucha inteligencia su círculo de influencia en América Central y Sur América, aprovechándose de los precios del petróleo que le regalaron desde Washington y la profunda hambre clientelista de países como Nicaragua, Guatemala, Ecuador, Uruguay, Paraguay y Argentina.
Con este nuevo círculo de confianza creo el ALBA, movimiento bolivariano de unificación latinoamericana, y aprovecho el cambio político en Brasil y Chile para crear alianzas políticas sólidas dejando a países de tintes de derecha, como Perú, México y Colombia, como supuestos enemigos de la integración americana o como ‘cachorros del imperio'.
Y aquí tenemos que detenernos y analizar que los gobiernos del tinte populista como el de Chávez sustentan su poder al interior de sus fronteras, a través de elección de supuestos enemigos externos que se convierten en amenazas imaginarias a las seudo revoluciones que estos personifican, que en muchos casos no son más que cortinas de humo para actuaciones irregulares que van en contra de los derechos de los pueblos. Sin esas amenazas, estos discursos perderían su validez y las justificaciones utilizadas para imponer leyes abusivas que van desde la nacionalización de empresas hasta la prohibición del golf, obviamente por ser este un deporte impulsado por el imperio, por eso era uno de los favoritos del Ché Guevara y de Fidel Castro, quedaría sustentadas por el aire de Miraflores.
Ahora, este discurso ha encontrado eco en gobiernos como el colombiano que torpemente ha manejado sus relaciones internacionales utilizando los medios de comunicación para lanzar acusaciones sobre las supuestas vinculaciones ilegales del gobierno venezolano con los grupos irregulares de nuestro país.
Está clara la simpatía de Chávez con las FARC, recordemos la petición para declarar al grupo guerrillero como grupo insurgente y los múltiples homenajes tras las muertes de Raúl Reyes y Manuel Marulanda. Sin embargo, en el mundo de la política internacional, eso no nos justifica para construir a través de los micrófonos de los medios simpatizantes de Palacio, o aquellos llevados por comunicadores sin criterio y formación, nuestras relaciones exteriores.
El precandidato del Partido Liberal, Rafael Pardo, argumentó que si queríamos de verdad sentar un precedente ante el continente y ante nuestros abusivos vecinos, teníamos herramientas de sobra en las diferentes instituciones de la Sociedad Internacional. Podríamos denunciar a Venezuela y Ecuador por realizar bloqueos comerciales, práctica castigada por la Carta de las Naciones Unidas, a través de los cuales buscan presionar cambios normativos en Colombia. Una posición inteligente, un poco diferente a aquella que decía que teníamos que llevarlos a la Corte Penal Internacional por apoyar grupos terroristas… soberana tontería.
Si tuviéramos una política exterior coherente, tanto en contenido como en comportamiento, sabríamos como actuar con personajes como este… lastimosamente en este pueblo del lejano oeste, el sheriff está más preocupado en su reelección.
sábado, 8 de agosto de 2009
La Venganza del Usuario... By La Luciérnaga
Como siempre la Luciérnaga se convierte en la voz de aquellos que queremos ver la vida con un poco de humor...
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miércoles, 5 de agosto de 2009
Volviendo al salvaje oeste…I
Este es uno de esos momentos en los que antes de sentarse a escribir sobre la situación de las relaciones internacionales en general - sin dejar de pensar que con lo que hacemos en Colombia ya tendríamos suficiente trabajo - uno no puede saber por donde ir, qué tema es más importante o cuál está peor manejado, que lastimosamente es una maravillosa constante de los gobiernos y por lo tanto de los medios reproductores. Ante esto vamos a hacerlo en partes, esperando la licencia del lector.
Vamos a arrancar con el manejo de las relaciones exteriores de Colombia en cuanto al manejo de las crisis diplomáticas con nuestros vecinos Venezuela y Ecuador. Con unos estamos de amores y odios constantes desde hace 20 meses y con los otros no tenemos relaciones desde la abusiva invasión en la operación que dio de baja a Raúl Reyes.
Las acciones que salen del palacio de San Carlos en Bogotá, sede de la Cancillería, aunque para ser franco parecen salidas del caos reinante en una película de Buñuel, demuestran la poca planeación y la falta de preparación de las personas encargadas de manejar las políticas exteriores del país. Nos estamos acostumbrando a hacer diplomacia de micrófono; y los indicadores de gestión se evalúan están directamente relacionados con el volumen de los aparatos – entiéndase la relación del Gobierno con los medios de comunicación favorables a su discurso.
Hace poco más de un año, marzo de 2008, basados en una doctrina de tintes medievales como la de la ‘defensa preventiva’, fuimos en contra de sesenta años de construcción de estructuras internacionales para garantizar la seguridad colectiva e invadimos un país vecino. Las razones, que iban desde la complicidad del gobierno ecuatoriano con las FARC hasta la posibilidad de combatir a los terroristas en donde éstos estén por una interpretación amañada de las resoluciones de Naciones Unidas -otra gran discusión sobre lo que es o no terrorismo- nos devolvieron siglos en el avance de la sociedad internacional a épocas de expansión territorial de los imperios europeos. Razones tan débiles como las que se usaron solo podían justificar su verdadero origen, los ranchos vaqueros de Texas.
Y por si esto no hubiera sido poco, armados de la pedancia que nos daba el ser el ‘mejor amigo’ del más grande de la clase, durante un año nos hemos dedicado a sacar información, alguna de ellas sacadas directamente del archivo personal de Charles Foster Kane, para desacreditar a nuestros vecinos y tapar nuestras ilegales actuaciones con cortinas de humo, en la mayoría de veces bastante insultantes a la inteligencia. Las relaciones internacionales, en el entorno en el que nos movemos, no las podemos hacer sobre la justificación de la ilegalidad por la sencilla razón de que así lo queremos o pensamos.
Ojo, digo esto a conciencia de que no estamos rodeados de ovejas o monjas de la caridad y que seguramente los vínculos con organizaciones delincuenciales que se han denunciado son reales - nótese que no uso el término narcoterrorista, algo bastante complicado de justificar en nuestra sociedad (aunque esa pregunta no se la hagan en los medios de comunicación con acceso directo a Palacio).
Vamos un año del ataque al campamento de Raúl Reyes y no se ha encontrado una posición, sensata, que apoye la incursión militar, a no ser que se busque en la bandeja de entrada del correo del ex presidente George W. Bush. La OEA y el Grupo de Río lo condenaron y Colombia aun no ha reconocido sus errores ni pagado a los afectados, los ecuatorianos.
Si sabían o no, si estaban protegiendo el campamento o recibiendo dineros para campañas políticas, en fin todas las razones que buscan justificar la acción, algo en lo que los medios de comunicación han vuelto a fallar en su función crítica, son totalmente inaceptables. La Sociedad Internacional ha avanzado en la construcción de mecanismos para garantizar la paz y la seguridad, si funcionan o no es otra discusión para darla en los foros específicos, y Colombia no puede escudarse en nuestro complicado conflicto para convertirse en un pistolero a mejor imagen del antiguo oeste americano, sí, aquel que empezaba en Texas.
Basta ya de diplomacia de micrófono e incriminaciones faltas de profundidad. Es cierto que el país no puede seguir perdiendo su dignidad y quedar a merced de los delincuentes. Pero tampoco podemos darnos el lujo de manejar nuestras relaciones internacionales como pistoleros. Más reflexión, más acción y que por favor en Palacio se definan y unifiquen una sola voz en temas internacionales. A los Santos no los molesten y déjenlos estar tranquilos en cine.
Nos queda Venezuela, pero eso es tema de otro pueblo en este regreso al salvaje oeste…
Vamos a arrancar con el manejo de las relaciones exteriores de Colombia en cuanto al manejo de las crisis diplomáticas con nuestros vecinos Venezuela y Ecuador. Con unos estamos de amores y odios constantes desde hace 20 meses y con los otros no tenemos relaciones desde la abusiva invasión en la operación que dio de baja a Raúl Reyes.
Las acciones que salen del palacio de San Carlos en Bogotá, sede de la Cancillería, aunque para ser franco parecen salidas del caos reinante en una película de Buñuel, demuestran la poca planeación y la falta de preparación de las personas encargadas de manejar las políticas exteriores del país. Nos estamos acostumbrando a hacer diplomacia de micrófono; y los indicadores de gestión se evalúan están directamente relacionados con el volumen de los aparatos – entiéndase la relación del Gobierno con los medios de comunicación favorables a su discurso.
Hace poco más de un año, marzo de 2008, basados en una doctrina de tintes medievales como la de la ‘defensa preventiva’, fuimos en contra de sesenta años de construcción de estructuras internacionales para garantizar la seguridad colectiva e invadimos un país vecino. Las razones, que iban desde la complicidad del gobierno ecuatoriano con las FARC hasta la posibilidad de combatir a los terroristas en donde éstos estén por una interpretación amañada de las resoluciones de Naciones Unidas -otra gran discusión sobre lo que es o no terrorismo- nos devolvieron siglos en el avance de la sociedad internacional a épocas de expansión territorial de los imperios europeos. Razones tan débiles como las que se usaron solo podían justificar su verdadero origen, los ranchos vaqueros de Texas.
Y por si esto no hubiera sido poco, armados de la pedancia que nos daba el ser el ‘mejor amigo’ del más grande de la clase, durante un año nos hemos dedicado a sacar información, alguna de ellas sacadas directamente del archivo personal de Charles Foster Kane, para desacreditar a nuestros vecinos y tapar nuestras ilegales actuaciones con cortinas de humo, en la mayoría de veces bastante insultantes a la inteligencia. Las relaciones internacionales, en el entorno en el que nos movemos, no las podemos hacer sobre la justificación de la ilegalidad por la sencilla razón de que así lo queremos o pensamos.
Ojo, digo esto a conciencia de que no estamos rodeados de ovejas o monjas de la caridad y que seguramente los vínculos con organizaciones delincuenciales que se han denunciado son reales - nótese que no uso el término narcoterrorista, algo bastante complicado de justificar en nuestra sociedad (aunque esa pregunta no se la hagan en los medios de comunicación con acceso directo a Palacio).
Vamos un año del ataque al campamento de Raúl Reyes y no se ha encontrado una posición, sensata, que apoye la incursión militar, a no ser que se busque en la bandeja de entrada del correo del ex presidente George W. Bush. La OEA y el Grupo de Río lo condenaron y Colombia aun no ha reconocido sus errores ni pagado a los afectados, los ecuatorianos.
Si sabían o no, si estaban protegiendo el campamento o recibiendo dineros para campañas políticas, en fin todas las razones que buscan justificar la acción, algo en lo que los medios de comunicación han vuelto a fallar en su función crítica, son totalmente inaceptables. La Sociedad Internacional ha avanzado en la construcción de mecanismos para garantizar la paz y la seguridad, si funcionan o no es otra discusión para darla en los foros específicos, y Colombia no puede escudarse en nuestro complicado conflicto para convertirse en un pistolero a mejor imagen del antiguo oeste americano, sí, aquel que empezaba en Texas.
Basta ya de diplomacia de micrófono e incriminaciones faltas de profundidad. Es cierto que el país no puede seguir perdiendo su dignidad y quedar a merced de los delincuentes. Pero tampoco podemos darnos el lujo de manejar nuestras relaciones internacionales como pistoleros. Más reflexión, más acción y que por favor en Palacio se definan y unifiquen una sola voz en temas internacionales. A los Santos no los molesten y déjenlos estar tranquilos en cine.
Nos queda Venezuela, pero eso es tema de otro pueblo en este regreso al salvaje oeste…
martes, 23 de junio de 2009
Nueva forma de propaganda política
No es noticia decir que Barack Obama cambió mucho las formas de hacer algunas cosas dentro dela política internacional y también dentro de la forma de comunicar mensajes. Este ambiente se ha impregnado a toda la sociedad y han salido videos como este...
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miércoles, 17 de junio de 2009
A long time ago … in a galaxy called Real Madrid
Cuando en el 2000, George Clooney y Steven Sodebergh unieron fuerzas para traer de vuelta al cine las aventuras de Ocean’s Eleven, eran concientes que el éxito de la película estaría en los actores con los que traería a la vida las historias de estos ladrones en las Vegas. Por esta razón habría que contratar a actores como Brad Pitt, Matt Damon, Andy García y Julia Roberts, cada uno de los cuales tiene sueldos cercanos a los 15 millones de dólares por film, lo que hacía imposible contar con ellos al tener un presupuesto cercano a los 90 millones de dólares.¿Cuál fue la solución? Repartir las ganancias y renunciar a ciertos derechos de imagen. El resultado: una aventura que generó más de 500 millones de dólares solo en entradas y casi el doble en merchandising y ventas de DVD’s. Esta es la misma lógica que está siguiendo Florentino Pérez en la secuela del Real Madrid de los ‘galácticos’, que en su tercer mandato ya está haciendo historia con la incorporación de Cristiano Ronaldo y Kaka.
El pasado 1 de junio, tras ser aclamado como presidente del equipo merengue al no tener opositores en el proceso electoral abierto tras la renuncia de Ramón Calderón dos meses atrás, Florentino volvió al Santiago Bernabeu, el estadio del equipo madrileño que tiene una historia parecida a esta de los galácticos que más adelante contare, con la ilusión de devolverle el glamour, la opulencia económica y el ‘triunfo’ deportivo. Todos estos elementos tienen tanto de razón como de ilusión.
En su primer mandato, Pérez reclasificó los terrenos de la ciudad deportiva del Real, renegoció los contratos publicitarios y de televisión, inició la construcción de Valdevebas (la Ciudad Deportiva del Real Madrid) devolviéndole la estabilidad económica que el club había venido perdiendo durante la década de los noventa, recordemos fiascos económicos como el de jugadores como Anelka y Congo. Pero su principal aporte al mercado fue el del concepto de los ‘Galácticos’, jugadores de primer nivel que no sólo le manifestaran al equipo merengue un juego exquisito y títulos, sino unas ganancias comerciales multimillonarias que cubrieran sus costosos fichajes y garantizaran importantes ingresos para el club.
La historia comenzó en el 2000 con el muy polémico caso de Luis Figo que costó 61 millones de euros. A partir de ahí Florentino Pérez, hasta el 2006 cuando abandonó la presidencia a la mitad de su segundo término (para aquellos que no creen en la reelección), hizo otras tres incorporaciones de este mismo nivel encabezada por Zinedine Zidane, por quien se pagó en el 2001, 71 millones de euros a la Juventus de Turín, convirtiéndose por siete años en el fichaje más caro de la historia de fútbol, seguido por el brasileño Ronaldo (41 millones de euros) y el inglés David Beckham (37 millones de euros).
Grandes jugadores que le trajeron al Madrid no solo dos Ligas de España, una Intercontinental y una Liga de Campeones, sino también duplicar sus ganancias anuales, pasando de 150 a los 350 millones de euros anuales.
Ahora en su segundo mandato Florentino llegó pisando fuerte, muy fuerte. Pocos días después cumplió la promesa electoral de su sucesor durante tres veranos y contrato a la actual joya de la corona brasileña, el volante brasileño Ricardo KAKA por 63 millones de euros, un jugador hecho a la altura de la clase y del fútbol que se respira en el Santiago Bernabeu. No contento, y obligado por un precontrato firmado por Ramón Calderón, rompió el mercado de verano con la contratación, por la tontería de 94 millones de euros, del portugués Cristiano Ronaldo, actual Balón de Oro y mejor jugador del mundo para la FIFA. Un delantero potente, hábil, goleador, de un alto compromiso profesional con su preparación pero una cuestionable actitud nocturna que recuerda las noches catalanas de Ronaldinho Gaucho en sus mejores épocas, aquellas que lo consagraron como el mejor del mundo en el 2005. Son dos jugadores como no puede haber mejores, que llegan a la ‘Casa Blanca’ para retornarle su grandeza.
En cuestión de 11 días se gastaron casi 160 millones de euros en dos jugadores, en contratos de nueve millones de euros al año por cinco temporadas, una cantidad de dinero exagerada no solo en tiempos de crisis, pero que desde la perspectiva del Florentino Pérez, un industrial exitoso como el más en España con una fortuna cercana a los 600 millones de euros, son oportunidades de negocio que le dejarán al Real Madrid cerca de 70 millones de euros en ingresos extra por cada año que jueguen en el club a raíz de ventas de camisetas, giras internacionales, contratos de televisión y nuevos sponsors, que ya en la época de los primeros galácticos dejaron cerca de 100 millones de euros.
Los 230 millones de euros invertidos en los primeros cinco galácticos de seguro se quedarán cortos al estarse hablando de los 55 que costará Ribery y los 40 que se invertirán en Villa, o en Forlán. Además, el Madrid necesita, futbolísticamente, fichar a otro volante y a un defensor por lo que la cifra seguirá subiendo marcando un récord histórico cercano a los 400 millones de dólares en fichajes en un solo verano. Una inversión apenas escandalosa en un deporte que, a diferencia del béisbol, el fútbol americano y el baloncesto de a NBA, no está acostumbrado a manejar tales presupuestos. Pero una cosa es el mercado mundial y otra el Madrid de Florentino…
Continuará…
El pasado 1 de junio, tras ser aclamado como presidente del equipo merengue al no tener opositores en el proceso electoral abierto tras la renuncia de Ramón Calderón dos meses atrás, Florentino volvió al Santiago Bernabeu, el estadio del equipo madrileño que tiene una historia parecida a esta de los galácticos que más adelante contare, con la ilusión de devolverle el glamour, la opulencia económica y el ‘triunfo’ deportivo. Todos estos elementos tienen tanto de razón como de ilusión.
En su primer mandato, Pérez reclasificó los terrenos de la ciudad deportiva del Real, renegoció los contratos publicitarios y de televisión, inició la construcción de Valdevebas (la Ciudad Deportiva del Real Madrid) devolviéndole la estabilidad económica que el club había venido perdiendo durante la década de los noventa, recordemos fiascos económicos como el de jugadores como Anelka y Congo. Pero su principal aporte al mercado fue el del concepto de los ‘Galácticos’, jugadores de primer nivel que no sólo le manifestaran al equipo merengue un juego exquisito y títulos, sino unas ganancias comerciales multimillonarias que cubrieran sus costosos fichajes y garantizaran importantes ingresos para el club.
La historia comenzó en el 2000 con el muy polémico caso de Luis Figo que costó 61 millones de euros. A partir de ahí Florentino Pérez, hasta el 2006 cuando abandonó la presidencia a la mitad de su segundo término (para aquellos que no creen en la reelección), hizo otras tres incorporaciones de este mismo nivel encabezada por Zinedine Zidane, por quien se pagó en el 2001, 71 millones de euros a la Juventus de Turín, convirtiéndose por siete años en el fichaje más caro de la historia de fútbol, seguido por el brasileño Ronaldo (41 millones de euros) y el inglés David Beckham (37 millones de euros).
Grandes jugadores que le trajeron al Madrid no solo dos Ligas de España, una Intercontinental y una Liga de Campeones, sino también duplicar sus ganancias anuales, pasando de 150 a los 350 millones de euros anuales.
Ahora en su segundo mandato Florentino llegó pisando fuerte, muy fuerte. Pocos días después cumplió la promesa electoral de su sucesor durante tres veranos y contrato a la actual joya de la corona brasileña, el volante brasileño Ricardo KAKA por 63 millones de euros, un jugador hecho a la altura de la clase y del fútbol que se respira en el Santiago Bernabeu. No contento, y obligado por un precontrato firmado por Ramón Calderón, rompió el mercado de verano con la contratación, por la tontería de 94 millones de euros, del portugués Cristiano Ronaldo, actual Balón de Oro y mejor jugador del mundo para la FIFA. Un delantero potente, hábil, goleador, de un alto compromiso profesional con su preparación pero una cuestionable actitud nocturna que recuerda las noches catalanas de Ronaldinho Gaucho en sus mejores épocas, aquellas que lo consagraron como el mejor del mundo en el 2005. Son dos jugadores como no puede haber mejores, que llegan a la ‘Casa Blanca’ para retornarle su grandeza.
En cuestión de 11 días se gastaron casi 160 millones de euros en dos jugadores, en contratos de nueve millones de euros al año por cinco temporadas, una cantidad de dinero exagerada no solo en tiempos de crisis, pero que desde la perspectiva del Florentino Pérez, un industrial exitoso como el más en España con una fortuna cercana a los 600 millones de euros, son oportunidades de negocio que le dejarán al Real Madrid cerca de 70 millones de euros en ingresos extra por cada año que jueguen en el club a raíz de ventas de camisetas, giras internacionales, contratos de televisión y nuevos sponsors, que ya en la época de los primeros galácticos dejaron cerca de 100 millones de euros.
Los 230 millones de euros invertidos en los primeros cinco galácticos de seguro se quedarán cortos al estarse hablando de los 55 que costará Ribery y los 40 que se invertirán en Villa, o en Forlán. Además, el Madrid necesita, futbolísticamente, fichar a otro volante y a un defensor por lo que la cifra seguirá subiendo marcando un récord histórico cercano a los 400 millones de dólares en fichajes en un solo verano. Una inversión apenas escandalosa en un deporte que, a diferencia del béisbol, el fútbol americano y el baloncesto de a NBA, no está acostumbrado a manejar tales presupuestos. Pero una cosa es el mercado mundial y otra el Madrid de Florentino…
Continuará…
lunes, 8 de junio de 2009
La importancia de no estar acreditados institucionalmente
“¿Por qué Kilómetro 21? Porque no queremos quejarnos más en los corredores. Porque queremos dar y exigir solución a las situaciones que se presentan. Creemos en la crítica constructiva como herramienta clave en los procesos de mejoramientos. Porque somos conscientes del valor de dejar las cosas por escrito. Porque somos concientes que como estudiantes tenemos una responsabilidad como miembros de una comunidad.”
Empezar un artículo con una cita, aunque válido en algunas oportunidades periodísticas, podría lograr una confusión con la información. Sin embargo quise comenzar esta columna con un extracto, editado, del editorial de la revista Kilómetro 21, una nueva aventura periodística de estudiantes de Comunicación Social, abierta para toda la comunidad universitaria.
En la década de los sesenta, un joven político puso de moda una frase que, adaptada a nuestra situación, podría rezar: ¿En vez de preguntarte, qué puede hacer tu universidad por ti, pregúntate más bien qué puedes hacer tú por tu universidad? Kilómetro 21 llega a esta comunidad universitaria siendo una respuesta a esa pregunta. Un espacio a través de cual, estudiantes comprometidos con su futuro y con la Universidad, quieren abrir los ojos ante las problemáticas, retos, desafíos y logros dentro de su proceso de formación.
Ahora, ¿hay cosas para mejorar? Seguramente que sí. Pero lo verdaderamente importante es ver que nuestros estudiantes no están dormidos, que tienen inquietudes, que viven, que respiran Universidad.
Ojala este riesgo tenga sus frutos y nuestros estudiantes asuman su papel, ayudando a construir la Facultad, la Universidad que todos queremos. Yo me despido con unas palabras de José Enrique Rodó en su libro Ariel, una aventura literaria que marcó la juventud latinoamericana durante el siglo XX: “Yo os ruego que os defendáis, en la milicia de la vida, contra la mutilación de vuestro espíritu por la tiranía de un objetivo único e interesado” (RODÓ, José E. (2000). Ariel. Madrid. Editorial Crítica)
Empezar un artículo con una cita, aunque válido en algunas oportunidades periodísticas, podría lograr una confusión con la información. Sin embargo quise comenzar esta columna con un extracto, editado, del editorial de la revista Kilómetro 21, una nueva aventura periodística de estudiantes de Comunicación Social, abierta para toda la comunidad universitaria.
En la década de los sesenta, un joven político puso de moda una frase que, adaptada a nuestra situación, podría rezar: ¿En vez de preguntarte, qué puede hacer tu universidad por ti, pregúntate más bien qué puedes hacer tú por tu universidad? Kilómetro 21 llega a esta comunidad universitaria siendo una respuesta a esa pregunta. Un espacio a través de cual, estudiantes comprometidos con su futuro y con la Universidad, quieren abrir los ojos ante las problemáticas, retos, desafíos y logros dentro de su proceso de formación.
Ahora, ¿hay cosas para mejorar? Seguramente que sí. Pero lo verdaderamente importante es ver que nuestros estudiantes no están dormidos, que tienen inquietudes, que viven, que respiran Universidad.
Ojala este riesgo tenga sus frutos y nuestros estudiantes asuman su papel, ayudando a construir la Facultad, la Universidad que todos queremos. Yo me despido con unas palabras de José Enrique Rodó en su libro Ariel, una aventura literaria que marcó la juventud latinoamericana durante el siglo XX: “Yo os ruego que os defendáis, en la milicia de la vida, contra la mutilación de vuestro espíritu por la tiranía de un objetivo único e interesado” (RODÓ, José E. (2000). Ariel. Madrid. Editorial Crítica)
miércoles, 15 de abril de 2009
You learn in You Tube
El portal You Tube ha lanzado un espacio para reunir todos esos videos producidos por las universidades del mundo sobre diferentes temas. Yo les recomiendo este video del Berkeley Institute of International Studies sobre los desafíos de la política exterior de los estados en la nueva era global.
jueves, 26 de marzo de 2009
El verdadero consejo comunal
La historia no cambió el pasado 20 de enero solo por la llegada de un hombre de color a la Casa Blanca, porque si esa fuera la premisa no nos explicaríamos cómo la política colombiana no ha evolucionado en los últimos 20 años con la entrada y aparición de toda clase de personajes, desde emboladores y actrices hasta ex-delincuentes. La revolución de Barack Obama viene liderada por una capacidad única de afrontar los desafíos inherentes a su cargo y sobretodo un manejo de las comunicaciones perfectamente adaptado a los nuevos tiempos.
El pasado jueves 26 de marzo el presidente norteamericano escribió una nueva página en su novedosa interpretación de la era de comunicaciones digitales, cuando respondió en un audiochat realizado a través de la página www.whitehouse.gov, las preguntas que los cibernautas le hicieron sobre los diferentes temas relacionados con la crisis económica y el trabajo del gobierno con miras a la recuperación.
Esta nueva forma de hacer consejos comunitarios, un poco más públicos, transparentes y adaptados a nuestros tiempos, contó la participación 93 mil personas que sometieron 104 mil preguntas de las que, gracias a más de tres millones de votos, salieron las que el presidente Barack Obama contestó en vivo.
Los interrogantes que dejaron los internautas podrían ser realizados en formato de texto o en video, este último manteniendo un ejercicio de participación ciudadana que con éxito se realizó durante la campaña presidencial en el 2008, cuando en alianza con CNN, Youtube recibió más 250 mil preguntas de sus usuarios y se las transmitió a los candidatos demócratas y republicanos durante los debates realizados en las elecciones primarias.
Es que, aunque se mantienen los ya tradicionales mensajes a través de la radio y la televisión que sus antecesores usaban para comunicarse con el pueblo americano, el presidente Obama ha querido, desde su campaña, utilizar Internet como un medio estratégico que lleve sus programas e ideas a las nuevas generaciones, grandes responsables de su elección, produciendo mensajes semanales que se transmiten en el canal de la Casa Blanca de Youtube con promedio de 100 mil visitas por video.
Internet ya no es un nuevo medio. Cada vez más se está convirtiendo en el MEDIO a través del cual los mensajes de la nueva política se transmiten para intentar los cambios necesarios en las épocas en las que vivimos ¿Nos acercamos al final de la política clientelista y oculta y al inicio de una verdadera participación masiva en la democracia? Amanecerá y veremos, eso sí siempre por el norte, porque hacia el sur no hay mucho que ver.
Esta semana en la revista The Economist salió un artículo sobre la evolución de la administración Obama. Haz clic aquí si lo quieres leer.
El pasado jueves 26 de marzo el presidente norteamericano escribió una nueva página en su novedosa interpretación de la era de comunicaciones digitales, cuando respondió en un audiochat realizado a través de la página www.whitehouse.gov, las preguntas que los cibernautas le hicieron sobre los diferentes temas relacionados con la crisis económica y el trabajo del gobierno con miras a la recuperación.
Esta nueva forma de hacer consejos comunitarios, un poco más públicos, transparentes y adaptados a nuestros tiempos, contó la participación 93 mil personas que sometieron 104 mil preguntas de las que, gracias a más de tres millones de votos, salieron las que el presidente Barack Obama contestó en vivo.
Los interrogantes que dejaron los internautas podrían ser realizados en formato de texto o en video, este último manteniendo un ejercicio de participación ciudadana que con éxito se realizó durante la campaña presidencial en el 2008, cuando en alianza con CNN, Youtube recibió más 250 mil preguntas de sus usuarios y se las transmitió a los candidatos demócratas y republicanos durante los debates realizados en las elecciones primarias.
Es que, aunque se mantienen los ya tradicionales mensajes a través de la radio y la televisión que sus antecesores usaban para comunicarse con el pueblo americano, el presidente Obama ha querido, desde su campaña, utilizar Internet como un medio estratégico que lleve sus programas e ideas a las nuevas generaciones, grandes responsables de su elección, produciendo mensajes semanales que se transmiten en el canal de la Casa Blanca de Youtube con promedio de 100 mil visitas por video.
Internet ya no es un nuevo medio. Cada vez más se está convirtiendo en el MEDIO a través del cual los mensajes de la nueva política se transmiten para intentar los cambios necesarios en las épocas en las que vivimos ¿Nos acercamos al final de la política clientelista y oculta y al inicio de una verdadera participación masiva en la democracia? Amanecerá y veremos, eso sí siempre por el norte, porque hacia el sur no hay mucho que ver.
Esta semana en la revista The Economist salió un artículo sobre la evolución de la administración Obama. Haz clic aquí si lo quieres leer.
lunes, 2 de febrero de 2009
Grandes esperanzas y aun mayor cantidad de trabajo
Atrás quedó esa noche de 2004 en la que un Senador norteamericano habló de lo que de verdad construía el ya muy dañado, gracias a las torturas, mentiras y pobrezas políticas de los neorealistas de Texas, sueño americano.
Maravillosos discursos bien cuidados con un manejo más que inteligente de los medios de comunicación y una reinvindicación honesta, por lo menos en principio, de una persona que puede trabajar mucho y tener una familia bien conformada construyeron historia cuando en noviembre un afroamericano alcanzó el sueño de Lincoln, Martin Luther King o de los escritores de la temporada siete de 24 y subió al asiento de Roosevelt, Eisenhower, Kennedy y Carter, sí, no están leyendo mal, un presidente absolutamente inepto pero que su gran preocupación por la paz dejó la reconciliación de enemigos históricos... Bueno, después pasó lo de Irán que ya es historia de otro momento.
El presidente Barack Obama, número 44 en la historia de los Estados Unidos, asumió el poder el pasado 20 de enero con un discurso cargado de elementos discursales de tendencias idealistas y realistas, en una mezcla de defensas férreas de la seguridad nacional y reinvindicaciones de la construcción de sueños de paz y prosperidad, haciendo una muy novedosa defensa del medio ambiente... Teniendo en que representa los estadounidenses. Es como si un mandatario chino hablara de defensa de derechos humanos en la asamblea del Partido Comunista.
Ya una vez en la Oficina Oval, ese cuarto que la ficción a visto ocupar a Jack Nicholson y a Lex Luthor, dónde se han desarrollado magistrales tramas de John Grisham, una cantidad de trabajo acumulado, en ocho años de desastres siempre es uno que otro el problema que se atrasa, colmado de profundos desafíos como tener a la economía norteamericana sumida en su peor crisis desde 1929, y no es que no haya tenido otras, hubo una en los 50’s, en los 60's e incluso en los muy prósperos 90's.
Desafíos como el de reconstruir la imagen de Estados Unidos que había estratégicamente levantado el presidente Franklin Delano Roosevelt cuando creo, en su idea de evitarle al mundo nuevos conflictos como los que habían azotado a la humanidad dos veces en menos de 50 años al inicio del siglo XX, el sistema de Naciones Unidas que, aunque gracias al veto y las torpes prerrogativas dadas a Stalin, venía funcionando y al menos siendo respetada. Y como estos cientos, o incluso, miles de problemas a los que millones de personas, en todo el mundo, vieron en su figura el verdadero significado del Cambio. Recuerdos de promesas de cambio se vienen a mi cabeza… El cambio no era lo que prometía cierto periodista que asumió el poder en un país andino que vendió su voto por una rueda de prensa contra un periodista electo por la mafia y una foto con un delincuente usando un curioso reloj. Interesante.
Han pasado diez días desde esa histórica mañana de invierno y los desafíos no han sido abandonados. A pocas horas de juramentar se ordenó el cierre de la cárcel ilegal de Guantánamo y las otras secretas que la CIA ha construido en 60 años en varios lugares del mundo, sobretodo en Europa y África durante la Guerra Fría.
Ganó la batalla en la Cámara de Representantes, aunque con las mayorías demócratas suficientes para hacerlo sin preocuparse, para la aprobación de un nuevo paquete de medidas de alivio para la economía norteamericana, basadas en grandes inversiones públicas y renovación de instalaciones gubernamentales para hacerlas más eficientes en el cuidado del medio ambiente.
Atacó con seriedad el equivocado estilo de vida de los ejecutivos de Wall Street que aún no han visto el problema en el que nos metieron. Y no ha descuidado la lucha contra delincuentes radicales que usan a dios como excusa para imponer sus creencias sobre ideas de violencia, racismo y discriminación.
Creó un equipo de “All Stars”, como los que se verán la semana que viene en Phoenix en el Partido de las Estrellas de la NBA, encabezados por Tim Geither y por Hillary Clinton. Unos asesores y Secretarios que con miras en solucionar los problemas económicos, pero sin descuidar los desafíos geopolíticos existentes en Oriente Próximo, África y América Latina.
Es verdad. Es un hombre y un político, lo que permite tener absolutamente claro que en el camino por delante existirá el elemento infaltable de la decepción. Pero es bueno descubrir líderes fruto de la educación, del arduo trabajo y una buena familia. Es bueno descubrir, para los que nos gusta la política, un hombre capaz de personificar la segunda mejor palabra del idioma español, Sueño.
Maravillosos discursos bien cuidados con un manejo más que inteligente de los medios de comunicación y una reinvindicación honesta, por lo menos en principio, de una persona que puede trabajar mucho y tener una familia bien conformada construyeron historia cuando en noviembre un afroamericano alcanzó el sueño de Lincoln, Martin Luther King o de los escritores de la temporada siete de 24 y subió al asiento de Roosevelt, Eisenhower, Kennedy y Carter, sí, no están leyendo mal, un presidente absolutamente inepto pero que su gran preocupación por la paz dejó la reconciliación de enemigos históricos... Bueno, después pasó lo de Irán que ya es historia de otro momento.
El presidente Barack Obama, número 44 en la historia de los Estados Unidos, asumió el poder el pasado 20 de enero con un discurso cargado de elementos discursales de tendencias idealistas y realistas, en una mezcla de defensas férreas de la seguridad nacional y reinvindicaciones de la construcción de sueños de paz y prosperidad, haciendo una muy novedosa defensa del medio ambiente... Teniendo en que representa los estadounidenses. Es como si un mandatario chino hablara de defensa de derechos humanos en la asamblea del Partido Comunista.
Ya una vez en la Oficina Oval, ese cuarto que la ficción a visto ocupar a Jack Nicholson y a Lex Luthor, dónde se han desarrollado magistrales tramas de John Grisham, una cantidad de trabajo acumulado, en ocho años de desastres siempre es uno que otro el problema que se atrasa, colmado de profundos desafíos como tener a la economía norteamericana sumida en su peor crisis desde 1929, y no es que no haya tenido otras, hubo una en los 50’s, en los 60's e incluso en los muy prósperos 90's.
Desafíos como el de reconstruir la imagen de Estados Unidos que había estratégicamente levantado el presidente Franklin Delano Roosevelt cuando creo, en su idea de evitarle al mundo nuevos conflictos como los que habían azotado a la humanidad dos veces en menos de 50 años al inicio del siglo XX, el sistema de Naciones Unidas que, aunque gracias al veto y las torpes prerrogativas dadas a Stalin, venía funcionando y al menos siendo respetada. Y como estos cientos, o incluso, miles de problemas a los que millones de personas, en todo el mundo, vieron en su figura el verdadero significado del Cambio. Recuerdos de promesas de cambio se vienen a mi cabeza… El cambio no era lo que prometía cierto periodista que asumió el poder en un país andino que vendió su voto por una rueda de prensa contra un periodista electo por la mafia y una foto con un delincuente usando un curioso reloj. Interesante.
Han pasado diez días desde esa histórica mañana de invierno y los desafíos no han sido abandonados. A pocas horas de juramentar se ordenó el cierre de la cárcel ilegal de Guantánamo y las otras secretas que la CIA ha construido en 60 años en varios lugares del mundo, sobretodo en Europa y África durante la Guerra Fría.
Ganó la batalla en la Cámara de Representantes, aunque con las mayorías demócratas suficientes para hacerlo sin preocuparse, para la aprobación de un nuevo paquete de medidas de alivio para la economía norteamericana, basadas en grandes inversiones públicas y renovación de instalaciones gubernamentales para hacerlas más eficientes en el cuidado del medio ambiente.
Atacó con seriedad el equivocado estilo de vida de los ejecutivos de Wall Street que aún no han visto el problema en el que nos metieron. Y no ha descuidado la lucha contra delincuentes radicales que usan a dios como excusa para imponer sus creencias sobre ideas de violencia, racismo y discriminación.
Creó un equipo de “All Stars”, como los que se verán la semana que viene en Phoenix en el Partido de las Estrellas de la NBA, encabezados por Tim Geither y por Hillary Clinton. Unos asesores y Secretarios que con miras en solucionar los problemas económicos, pero sin descuidar los desafíos geopolíticos existentes en Oriente Próximo, África y América Latina.
Es verdad. Es un hombre y un político, lo que permite tener absolutamente claro que en el camino por delante existirá el elemento infaltable de la decepción. Pero es bueno descubrir líderes fruto de la educación, del arduo trabajo y una buena familia. Es bueno descubrir, para los que nos gusta la política, un hombre capaz de personificar la segunda mejor palabra del idioma español, Sueño.
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