lunes, 8 de junio de 2009

La importancia de no estar acreditados institucionalmente

“¿Por qué Kilómetro 21? Porque no queremos quejarnos más en los corredores. Porque queremos dar y exigir solución a las situaciones que se presentan. Creemos en la crítica constructiva como herramienta clave en los procesos de mejoramientos. Porque somos conscientes del valor de dejar las cosas por escrito. Porque somos concientes que como estudiantes tenemos una responsabilidad como miembros de una comunidad.”

Empezar un artículo con una cita, aunque válido en algunas oportunidades periodísticas, podría lograr una confusión con la información. Sin embargo quise comenzar esta columna con un extracto, editado, del editorial de la revista Kilómetro 21, una nueva aventura periodística de estudiantes de Comunicación Social, abierta para toda la comunidad universitaria.

En la década de los sesenta, un joven político puso de moda una frase que, adaptada a nuestra situación, podría rezar: ¿En vez de preguntarte, qué puede hacer tu universidad por ti, pregúntate más bien qué puedes hacer tú por tu universidad? Kilómetro 21 llega a esta comunidad universitaria siendo una respuesta a esa pregunta. Un espacio a través de cual, estudiantes comprometidos con su futuro y con la Universidad, quieren abrir los ojos ante las problemáticas, retos, desafíos y logros dentro de su proceso de formación.

Ahora, ¿hay cosas para mejorar? Seguramente que sí. Pero lo verdaderamente importante es ver que nuestros estudiantes no están dormidos, que tienen inquietudes, que viven, que respiran Universidad.

Ojala este riesgo tenga sus frutos y nuestros estudiantes asuman su papel, ayudando a construir la Facultad, la Universidad que todos queremos. Yo me despido con unas palabras de José Enrique Rodó en su libro Ariel, una aventura literaria que marcó la juventud latinoamericana durante el siglo XX: “Yo os ruego que os defendáis, en la milicia de la vida, contra la mutilación de vuestro espíritu por la tiranía de un objetivo único e interesado” (RODÓ, José E. (2000). Ariel. Madrid. Editorial Crítica)

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